Tomé tu mano y la coloqué en mi corazón..."Escucha el ritmo de la vida, lo marcas tú y solo tú" le dije susurrando en el oído...
Las rosas florecieron al escuchar mis palabras, los ruiseñores cantaban más alto que nunca y tú, abrazabas mi cuerpo y acariciabas mi cabello...
El viento se llevaba mi palabras de amor y las depositaba en tus labios, cansados de besar...
Como una rosa roja, nuestro amor perdurará hasta que nuestros cuerpos se marchiten y ya, nuestro olor, se desvanezca en la inmensidad del tiempo y el espacio...

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