Miré el reloj desesperadamente...Aún no llegaba el tren... tenia que estar a tiempo en Santiago de Compostela para la cena con mi novia Marta...Al visualizarlo, entré sin pensarlo en él y un escalofrío recorrió mi cuerpo...
Me senté, abrí mi libro preferido y empecé a leer... mi mente se iba hacia Marta, la cual, la imaginaba como una musa griega entre mis brazos...
Después de seis horas interminables en aquel tren, nuestro destino estaba cerca... hasta que un movimiento brusco cambió el rumbo para siempre... Cristales, hierros, sueños rotos, gritos y vidas desvanecidas... Todo se volvió negro....
Mi vida había terminado y mis ojos derramaban aquellas ilusiones que desaparecían como la sangre por mi cuerpo...
Una luz blanca y cristalina iluminó aquel vagón, todos los que estábamos a mi alrededor nos dirigimos hacia ella sin pensarlo... buscando la paz que nos había sido arrebatada segundos antes de la colisión...
Susurré a mi novia Marta al oído que todo estaba bien y pude ver como su piel se irritó, su móvil sonó y su pena se vertía en lágrimas por sus ojos...
No veremos pronto Marta...Te quiero...
Dedicado a todas aquellos fallecidos en la tragedia del tren de Santiago... Todos mis respetos a sus familiares...
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