miércoles, 31 de julio de 2013

Mi último cigarillo...


Un suspiro interminable, una última calada al cigarrillo, "Blue Velvet" suena de fondo y mi corazón roto permanece castigado en la esquina de mi habitación...
Sigo dibujando corazones rotos en las sábanas descolocadas de mi cama y mi mirada perdida busca encontrarte en algún punto inflexivo de la sala...
El aroma de tu perfume sigue impregnado sobre las sucias y decoloridas paredes que me protegen del frío estúpido de ahí afuera...
Te necesito aquí, a mi lado, para que me protejas cual amuleto de todos los males...
Mi mente en espiral sigue girando en busca de alguna respuesta al pasado, rezo cada noche a todos los dioses por tu regreso a casa, a mis brazos...
No podré aguantar más este calvario, donde yo mismo me he colocado la corona de espinas...
Humo, alquitrán y tabaco impregnan mi ser, mas el amor ha desaparecido para siempre de mis entrañas...


martes, 30 de julio de 2013

Te esperaré...

Te esperaré...como espera las flores del campo a que venga la primavera para dejar lucir sus mejores colores para la ocasión...
Brisa fresca de verano, rocío que recorre cada célula de mi piel dejándola suave y tersa...
Te esperaré... como espera las gaviotas a la mar que las guían en su camino a tierra firme...
Brisa marina que me hace recordar aquellas noches calurosas donde nos uníamos formando un solo cuerpo...
Te esperaré...como el sol espera a que su compañera luna no le falle en su trabajo nocturno...
Rayos lunares que iluminaron nuestras noches de alcoba en vela, besándonos hasta desgastar nuestros húmedos labios...
Te esperaré... como espera la muchacha a su novio marinero a que vuelva de un viaje sin retorno a casa...
Barco que viajaba por las curvas de tu cuerpo a todo vapor, dejando atrás el profundo mar...
Te esperaré hasta el fin de los tiempos...

Raíles de amor...

Miré el reloj desesperadamente...Aún no llegaba el tren... tenia que estar a tiempo en Santiago de Compostela para la cena con mi novia Marta...
Al visualizarlo, entré sin pensarlo en él y un escalofrío recorrió mi cuerpo...
Me senté, abrí mi libro preferido y empecé a leer... mi mente se iba hacia Marta, la cual, la imaginaba como una musa griega entre mis brazos...
Después de seis horas interminables en aquel tren, nuestro destino estaba cerca... hasta que un movimiento brusco cambió el rumbo para siempre... Cristales, hierros, sueños rotos, gritos y vidas desvanecidas... Todo se volvió negro....
Mi vida había terminado y mis ojos derramaban aquellas ilusiones que desaparecían como la sangre por mi cuerpo...
Una luz blanca y cristalina iluminó aquel vagón, todos los que estábamos a mi alrededor nos dirigimos hacia ella sin pensarlo... buscando la paz que nos había sido arrebatada segundos antes de la colisión...
Susurré a mi novia Marta al oído que todo estaba bien y pude ver como su piel se irritó, su móvil sonó y su pena se vertía en lágrimas por sus ojos... 
No veremos pronto Marta...Te quiero...

Dedicado a todas aquellos fallecidos en la tragedia del tren de Santiago... Todos mis respetos a sus familiares...
Tumbados los dos, bajo el rosal...Escuchando el cantar de los ruiseñores que nos saludaban alegremente...
Tomé tu mano y la coloqué en mi corazón..."Escucha el ritmo de la vida, lo marcas tú y solo tú" le dije susurrando en el oído...
Las rosas florecieron al escuchar mis palabras, los ruiseñores cantaban más alto que nunca y tú, abrazabas mi cuerpo y acariciabas mi cabello...
El viento se llevaba mi palabras de amor y las depositaba en tus labios, cansados de besar...
Como una rosa roja, nuestro amor perdurará hasta que nuestros cuerpos se marchiten y ya, nuestro olor, se desvanezca en la inmensidad del tiempo y el espacio...

1+1 = 2


Estaba escrito... Tu y yo... juntos en la inmensidad del destino que nos une....
Tu mirada, mi mirada... cruzaron centímetros escasos que nos separaban, hasta que tus frías manos rozaron mi calurosa piel, que al tocarme, erizada respondió a tu dulce tacto.
Miré sigilosamente a tus pupilas, las cuales dilatadas, dieron paso a  las comisuras de tus labios que deletrearon mi nombre...
Tu y yo... Química ardiente que responde negativamente al mezclar fórmulas incompatibles para el amor humano...
Somos uno... Somos todo... Dejé de pensar en nuestro futuro, para dar paso a tus labios, los cuales, mordieron los míos y desvanecí locamente por amor... dejando atrás fórmulas matemáticas que dejaron ver que 1+1 siempre es igual a 2...